El abandono de esta casa se produjo como muchas otras veces tras el fallecimiento de sus propietarios. La casa pasó en herencia a sus herederos pero no quisieron quedarse con ella y fue vendida. A partir de ahí el abandono comenzó a hacer estragos en ella.
Comenzamos la visita por el sótano, donde entre muchos detalles se encontraba una siniestra maqueta del panteón familiar.
Continuamos avanzando por el sótano. Encontramos un bodega, las cocheras, despensas y salas llenas del mobiliario sobrante de la vivienda.
Subimos por las escaleras hasta la planta baja. La primera habitación que nos encontramos es la cocina. Por desgracia estaba totalmente oscura y apenas pude sacar fotografías.
De ahí pasamos a una galería acristalada y a una sala llena de libros.
Volvemos al distribuidor donde se encuentran las escaleras. Subimos a la primera planta.
En la primera planta se encuentran los dormitorios llenos de recuerdos de la vida que aconteció en ellos.
Continuamos subiendo hasta el desván.
Y con ello acabo nuestra vistita, salimos ya casi de noche después de haber disfrutado una tarde en este lugar.