Psiquiátrico Barrow Gurney

El hospital psiquiátrico fue uno de los pioneros en implantar terapias como el electroshock. Contaba con numerosas instalaciones para los pacientes incluyendo lugares residenciales.

Frente de Somosierra

Nos acercamos a un paraje en el que se vivió una de las primeras batallas de la Guerra Civil.Recorremos el frente en busca de bunkers, trincheras y cualquier vestigio que pueda quedar.

Château Noisy

Este impresionante palacio construido por una familia noble francesa, yace hoy totalmente olvidado. Nadie recorre sus innumerables estancias ni sube por su impresionante escalinata.

Preventorio abandonado

Interminables pasillos y terrazas recorren este inmenso edificio donde antiguamente se suministraban tratamientos contra la tuberculosis a niños y adultos.

Valdegrulla

Valdegrulla es uno de los innumerables ejemplos de despoblación de nuestra península. Abandonado en 1997 dejá atras una interesante historia y un gran ejemplo de arquitectura popular.

6 de marzo de 2011

Harinera del Canal de Castilla

Esta visita la dedicamos a conocer un poco más el entorno del Canal de Castilla.

En uno de los ramales del canal nos encontramos con la Fábrica de Harinas "Las Luisas", un ejemplo de las muchas harineras que hubo en Castilla durante el S. XX y que actualmente están abandonadas en su mayor parte debido a factores como la poca rentabilidad del negocio, los encarecimientos del cereal o la escasez de trigo panificable de calidad en favor de variedades más productivas.


La fabrica data de 1840, cuando se construyó un molino sobre la esclusa del canal que constaba de un sótano y 2 plantas hasta que en el S. XX se añadió una planta más y un sistema de motores eléctricos. Durante los años 70 cambio de propiedad, y en 1996 se abandonó definitivamente después de más de 150 años de funcionamiento.




La fábrica consta de dos volúmenes paralelos al canal y tres perpendiculares a ellos, además de pequeños edificion de turbinas, oficinas, laboratorios...
Juanto a la harinera se encuentra este pequeño edificio que ha sido usado como cuadra.

La energia que mueve la harinera es mixta: usa una turbina propulsada por el canal y un sistema eléctrico movido por motores de 40, 30 y 10 CV.


Ésta es la noria que servía para mover el agua del canal de desagüe (no es una rueda de impulsión).





Para retener el agua y hacer que ésta entre con presión a la turbina se construía una balsa. En las siguientes fotografías vemos las distintas compuertas y el desbastador que da entrada al cárcavo.








El cuerpo principal de la fábrica tenía tres plantas comunicadas entre sí por una escalera de un tramo adosada a la fachada principal.
Los espesores de los muros varían de 80 a 100cm y presentan siete ventanales por planta en cada fachada, perfectamente alineados con dinteles curvos y jambas abocinadas.




En el semisótano al cual se peude acceder desde el canal (el acceso es peligroso) se ve el eje de la turbina.Encima de el se situa el altillo de los molinos.


A la entrada de las oficinas y los labroratorios nos encontramos unos cuantos documentos tirados. En el interior no queda nada destacable al amrgen de un pequeño archivo.














En la segunda planta del almacén había un vivienda de la que hoy en día sólo quedan unos pocos restos, ya que sufrió un incendio.



El almacén de cuarta, una fase de la molienda en la que el grano ya está muy triturado pero no comprimido.



Adosados a la fabrica se sitúan más almacenes de tercerilla y cuarta. En el almacén de tercerilla ahora hay unos silos hundidos (no se recominda el acceso).




La fachada principal de la harinera es muy similar a la posterior. Presentan una misma disposición simetrica. Antes estaba coronada por un cartel con el nombre de la harinera, actulmente desaparecido.
La cubierta estaba formada por teja plana con frontones escalonados en los testeros. Hoy sólo quedan las cerchas metalicas.




En los años 90 se añdieron nuevos silos sobre el almacén de sacos y la cosedora.






I like the smell of asbestos in the morning...








3 de marzo de 2011

Jánovas

La historia del pueblo de Jánovas es igual de triste que soprendente. No es la historia de un pueblo que se despobló lentamente hasta quedar abandonado. Es la historia de un pueblo que fue expropiado para construir un embalse, como tantos otros, pero con la diferencia de que el embalse nunca llegó, que se expropió mediante la fuerza bruta y de que todo el asunto se remonta hasta 1917, durante el reinado de Alfonso XIII, y desde entonces todos los gobiernos que ha habido en España han tenido su parte de responsabilidad en el caso.





Jánovas se encuentra a orillas del Ara, un precioso río del norte de Huesca, en la parte más estrecha del valle. Su localización era adecuada para generar energía hidroeléctrica, y la primera autorización para aprovechar el salto de Fiscal se dio en 1917 bajo el reinado de Alfonso XIII. A pesar de que el permiso estaba dado, no se llevó a cabo ninguna obra, como tampoco se hizo nada después de que en 1923 se concediera la licencia para utilizar el salto de Boltaña-Aínsa.

En 1929, durante la dictadura de Primo de Rivera, Aplicaciones Industriales S.A presentó un gran proyecto para construir una presa de más de 55 metros de altura en Jánovas, lo que inundaría los pueblos de Jánovas, Lavelilla y Lacort, junto con más obras siguiendo el río Ara hasta Fiscal. El proyecto no fue aprobado, pero de nuevo Jánovas se veía amenazado por la construcción de un pantano.

Más tarde, en 1945 se concedió a Iberduero (actualmente Iberdrola) la posible obra que se iba a realizar en la zona, y se aprobó un plan de aprovechamiento presentado por la propia empresa. El 28 de marzo de 1951 se aprobó el Plan de Cosntrucción de los Aprovechamientos del Río Ara entre Fiscal y Aínsa. Con este plan se modificaron todas las concesiones anteriores y abrió la puerta a la construcción de embalses en Fiscal, Jánovas, Boltaña y Escalona, dando 20 años de plazo para realizar las obras. Con este plan se declaraba de utilidad pública la construcción del pantano, con lo que se podrían expropiar los pueblos que fuesen a ser inundados. Al año siguiente, en 1952, aparece en el BOE el plan definitivo de las obras, que esta vez sí se llevarían a cabo.

El 28 de diciembre de 1961 se presentó la lista de fincas expropiadas, 9 años después de la aprobación de las obras, y aunque las expropiaciones comenzaron, no había perspectiva ninguna de comenzar las obras. De hecho en 1966 se le piden explicaciones a Iberduero por la interrupción de las obras, y en 1971 es la propia Iberduero la que pide un año de prórroga para poder presentar un proyecto. 19 años después de la aprobación del proyecto inicial no había nada seguro excepto las atrocidades que es estaban cometiendo en Jánovas desde que se publicara la lista de fincas a expropiar. Puesto que muchos de los vecinos se negaban a abandonar su pueblo, Iberduero comenzó a dinamitar las casas vacías del pueblo sin ninguna protección para los vecinos que todavía estaban allí, en un intento por echarles a la fuerza de su pueblo. El caso fue llevado al Gobernador Civil de Huesca, que prohibió las voladuras. Iberduero negó haber utilizado explosivos, pero pese a la prohibición de las voladuras los derribos continuaron, aunque sin explosivos.

Iberduero se encontró con otro "obstáculo". La autoridad provincial de Huesca había prohibido cerrar la escuela de Jánovas mientras hubiese niños, pero a pesar de eso se derribó la planta superior del edificio, donde estaba la casa del maestro. Esto sucedía mientras los alumnos seguían en la escuela. El 4 de agosto de 1966 un empleado de Iberduero echó abajo la puerta de la escuela, y sacó por la fuerza a la maestra y los niños que estaban allí.



Los alumnos de la escuela con su maestra en 1965

Otro caso fue el de un vecino que vivía en una casa arrendada. Soportó una presión constante de denuncias por motivos como dejar una vaca en una cuadra vacía después de haber pedido permiso al dueño de la misma, ya que en teoría esa cuadra estaba expropiada y pertenecía a Iberduero aunque no había ninguna perspectiva de comenzar las obras del pantano. También vio junto a su hijo como arrasaban un sembrado de patatas que tenían mientras las estaban recogiendo. Este vecino fue la última persona fallecida en Jánovas. Iberduero también bloqueó el puente de acceso a Jánovas en tres ocasiones para impedir que los vecinos que aún quedaban pudiesen llegar a la carretera.




Finalmente el 20 de enero de 1984 la última familia abandona Jánovas, desapareciendo el último obstáculo para la construcción del pantano. Pero esto no fue así, ya que para entonces ni Iberduero ni las administraciones tenían demasiado interés en realizar la obra.

Lo que provocó el desinterés de Iberduero fue una reducción de capacidad del pantano ordenada por la Dirección de Obras Hidráulicas. El proyecto de Iberduero de 1972 daba una capacidad de 548.5 Hm3, pero un plan de desviación de agua para regadío en los Monegros en 1983 hizo que la licencia del embalse lo limitase a 350 Hm3. El presupuesto de la obra era de 19.400 millones de pesetas, pero Iberduero consideraba que con la reducción de capacidad el proyecto ya no era tan rentable.

Con este desinterés se empezó a excavar un túnel de derivación en 1985, pero poco después los trabajos se cancelaron.




Fueron pasando los años y en noviembre de 1993 el ayuntamiento de Fiscal concede la licencia para desviar el río Ara por una ataguía, paso previo a la supuesta construcción de la presa. La ataguía no resistió la fuerza del río durante una crecida de 700 m3/s y se rompió, provocando una riada que alcanzó un caudal de más de 1500 m3/s que obligó a desalojar el pueblo de Margudgued.

Desde ese momento se suceden los recursos y alegaciones contra el pantano desde diferentes instituciones y agrupaciones. De hecho la Defensora del Pueblo también en 1993 afirmaba que los permisos para la construcción del embalse estaban caducados, pero ni Iberdrola (en aquellas fechas fue cuando cambió de nombre) ni las administraciones se decidían a cancelar definitivamente el proyecto.

Finalmente el 10 de febrero de 2001 aparece en el BOE la Declaración de Impacto Ambiental (ya aprobada un año antes) por la que finalmente se prohibía la construcción del embalse por su gran impacto mediambiental, con lo que Jánovas por fin se salvaba de ser engullido por las aguas, 84 años después de que empezaran los planes para construir el embalse. Para entonces los vecinos de Jánovas ya habían soportado todo tipo de presiones hasta que todos se marcharon.



Arco natural cerca del pueblo






El pilón 









La iglesia ha sido utilizada como establo, de ahí la paja en el suelo











El 10 de diciembre de 2008 comenzó el proceso de devolución de las fincas expropiadas a sus antiguos dueños, pero eso generó otro problema. Los expropiados debían pagar el precio de las fincas actualizado, pero a ellos se les devolvían las fincas en su estado actual, es decir, en ruinas. Desde entonces se reclama la devolución de las fincas por un precio simbólico, ya que pagar sus propiedades por un precio mucho mayor que lo que recibieron por la expropiación (y sólo para recibir unas ruinas) es totalmente injusto por haber sido expulsados del pueblo y haber perdido sus casas.

Recientemente se ha aprobado un plan para devolver la vida a Jánovas, Lacort y Lavelilla, construyendo nuevas casas y pequeños hoteles. Un vecino de Jánovas se preguntaba cómo sería su pueblo hoy, cómo sería si nos fijamos en cómo han cambiado en los últimos 30 años Aínsa o Boltaña, que actualmente son unos importantes centros de turismo de Huesca.

Pase lo que pase con Jánovas, su historia seguirá ahí mientras sus antiguos vecinos siguen esperando para recuperar lo que fue suyo.


27 de febrero de 2011

Pirámide del Puerto del Escudo

En lo alto del Puerto del Escudo, en la frontera entre Burgos y Cantabria, se encuentra este extraño monumento construido como cementerio de los soldados italianos que murieron durante la Guerra Civil en aquel lugar.

Los CTV (Corpo Truppe Volontarie) italianos atacaron el Puerto del Escudo en 1937 en la ofensiva del bando Nacional contra Santander, sufriendo varios centenares de bajas.



Para enterrar a los caídos y conmemorar esta batalla, Franco mandó construir en 1939 una pirámide escalonada de 20 metros de altura con más de 300 nichos en su interior.

Monumento a los italianos

La "M" que preside la entrada es en honor a Mussolini, y fue tapiada. Actualmente hay un agujero por el que se puede acceder al interior. Justo detrás hay una puerta metálica.


Inscripción sobre la puerta en el interior del mausoleo
Dentro nos encontramos con los 360 nichos de los soldados, actualmente vacíos porque los restos fueron repatriados a Italia en los años 70. En el sótano hay 12 nichos más para los oficiales, pero el acceso es imposible ya que una de las escaleras ha desaparecido y el sótano está lleno de escombros.





Altar frente a los nichos

 Bajada al sótano 



Embalse del Ebro visto desde el Mausoleo


Actualmente el mausoleo se encuentra dentro de un coto privado de caza delimitado por una alambrada.