Psiquiátrico Barrow Gurney

El hospital psiquiátrico fue uno de los pioneros en implantar terapias como el electroshock. Contaba con numerosas instalaciones para los pacientes incluyendo lugares residenciales.

Frente de Somosierra

Nos acercamos a un paraje en el que se vivió una de las primeras batallas de la Guerra Civil.Recorremos el frente en busca de bunkers, trincheras y cualquier vestigio que pueda quedar.

Château Noisy

Este impresionante palacio construido por una familia noble francesa, yace hoy totalmente olvidado. Nadie recorre sus innumerables estancias ni sube por su impresionante escalinata.

Preventorio abandonado

Interminables pasillos y terrazas recorren este inmenso edificio donde antiguamente se suministraban tratamientos contra la tuberculosis a niños y adultos.

Valdegrulla

Valdegrulla es uno de los innumerables ejemplos de despoblación de nuestra península. Abandonado en 1997 dejá atras una interesante historia y un gran ejemplo de arquitectura popular.

8 de enero de 2015

Harinera de Hontalbilla

Por tierras segovianas encontramos esta harinera, concretamente en el pueblo de Hontalbilla. La Harinera Modesto Fraile es un gran ejemplo de la industria castellana del S. XX, situada en un cruce de caminos privilegiado.


El conjunto fue construido en 1900 por Modesto Fraile, natural de Cuéllar y padre de un conocido político de la Transición con el mismo nombre. En un principio el conjunto no era una harinera, sino una granja y serrería. Posteriormente también se le añadió una fábrica de achicoria (tan típica de la zona) y la harinera, ésta última en 1938 como se puede ver en una escalinata del edificio. También se construyó un silo perteneciente al Servicio Nacional del Trigo, que es el elemento más grande de todo el conjunto. En sus mejores tiempos llegó a emplear a 40 trabajadores. La harinera funcionó hasta aproximadmente 1970, cuando se cerró. Toda la maquinaria fue vendida a un chatarrero de Cuéllar, con lo que el edificio quedó vacío esperando que el paso del tiempo acabase con él. Hubo algún proyecto para restaurarlo pero nunca se materializó, y por desgracia recientemente se ha hundido todo el tejado arrastrando lo que quedaba en el interior.

Nuestra visita comienza en el exterior, donde ya se puede ver lo grande que es todo el conjunto.




Desde ahí entramos al edificio anexo al silo. Probablemente se trataba del almacén de grano, ya que la mayoría de las harineras tenían una disposición en forma de H, con el almacén de grano, la fábrica en el centro y el almacén de harina procesada al otro lado. También podría haber sido el almacén de sacos, pero es difícil saberlo.






 Después pasamos al recinto de la harinera. El patio estaba cubierto por hierbas altas y zarzas y no se podía avanzar fácilmente, pero desde ahí en tiempos se distribuía todo el movimiento a través de la fábrica.


Y finalmente entramos en el edificio de la harinera. Aunque ya no quedaba nada de la maquinaria todavía pudimos encontrar elementos típicos de estas fábricas, como la parte baja de los silos de harina o el canal de agua.








El sótano, con los soportes de la transmisión. Sobre estos bloques estaban los ejes que llevaban el movimiento del agua hasta las máquinas.


Aquí pudimos ver la entrada del canal de agua, y todavía llevaba agua.


En la planta baja quedaba una escalinata con parte del nombre de la harinera.




Incluso había un invitado inesperado...


Así terminamos nuestra visita a este lugar, que por desgracia ya está mucho más deteriorado. Aunque conservar este patrimonio insudtrial sea complicado, al menos desde aquí intentaremos que no se olvide esta parte de nuestra historia.

16 de diciembre de 2014

Casas del Alentejo

En este post traemos un par de casas que representan la arquitectura del Alentejo portugués.




Durante nuestro último viaje al país vecino encontramos estos dos lugares inesperadamente. El primero de ellos es una casa cerca de un parque natural. En el exterior había unos naranjos y una parra que, pese a estar desatendidos, seguían dando frutos de gran calidad. Aparentemente se trata de un caserío.





Una de las zonas estaba más deteriorada y era peligrosa, pero todavía conservaba detalles. Incluso pudimos ver que debajo había una bodega, pero parte de la planta superior se había derrumbado sobre ella.






Al otro lado de la casa había una sala de estar, y al fondo una alcoba con unas escaleras que conducían al piso superior. En esta sala es donde encontramos más objetos que pertenecieron a sus antiguos habitantes. Incluso había correspondencia sin abrir.







Después de haber explorado esta casa seguimos nuestro viaje bajo un sol abrasador, donde de nuevo encontramos otra vivienda. Esta vez con un estilo diferente.




Antes de entrar a la casa exploramos el patio, una zona bastante resguardada.




Desde allí se podía acceder a una pequeña cocina, que también se comunicaba con la despensa.






Por otra puerta se entraba a la casa. Allí íbamos a encontrar los detalles más llamativos.






La casa se repartía en tres alturas desde una escalera en el centro. Todo el edificio se adapta a la pendiente sobre la que está construido.




Y así terminamos nuestra visita a estas casas. En ellas pudimos ver otra forma de construir, y sobre todo los vivos colores típicos de Portugal.