Psiquiátrico Barrow Gurney

El hospital psiquiátrico fue uno de los pioneros en implantar terapias como el electroshock. Contaba con numerosas instalaciones para los pacientes incluyendo lugares residenciales.

Frente de Somosierra

Nos acercamos a un paraje en el que se vivió una de las primeras batallas de la Guerra Civil.Recorremos el frente en busca de bunkers, trincheras y cualquier vestigio que pueda quedar.

Château Noisy

Este impresionante palacio construido por una familia noble francesa, yace hoy totalmente olvidado. Nadie recorre sus innumerables estancias ni sube por su impresionante escalinata.

Preventorio abandonado

Interminables pasillos y terrazas recorren este inmenso edificio donde antiguamente se suministraban tratamientos contra la tuberculosis a niños y adultos.

Valdegrulla

Valdegrulla es uno de los innumerables ejemplos de despoblación de nuestra península. Abandonado en 1997 dejá atras una interesante historia y un gran ejemplo de arquitectura popular.

25 de agosto de 2016

Hotel Blanco y Balneario de Sobrón

Esta vez nos dirigimos a un lugar situado en una zona privilegiada del curso alto del Ebro, y que además tiene una historia de lo más curiosa: el complejo de Sobrón.


Aunque nuestra vista se centra en el Hotel Blanco (un establecimiento que se construyó junto al balneario original), merece la pena recordar la historia de este lugar, ya que esconde algunas sorpresas y por desgracia es una sucesión de hechos que cada vez lo han llevado a un estado más ruinoso si cabe.

La historia de este lugar comienza en 1846, cuando se hacen los primeros análisis de los manantiales. Las aguas manan a una temperatura de 20º C, y además tienen una alta concentración de sales. Desde ese momento las aguas se consideran curativas, y la gente acude para beneficiarse de ellas. No sería hasta los años 1858 y 1859 cuando se construye un balneario en cada orilla del río Ebro: En el lado alavés el de Sobrón y en el burgalés el de Soportilla. Además se consiguió la licencia para embotellar agua, e incluso fue exportada a Cuba.

El balneario de Sobrón comenzó su andadura con 4 bañeras de zinc y 14 habitaciones, y debido a su éxito se amplió en sucesivas ocasiones hasta construirse otro edificio adicional (el Hotel Blanco) y llegar a un total de 120 habitaciones. Su mejor época llegó entre 1880 y 1906, cuando el número de visitantes por temporada superaba el millar.




Imágenes del balneario en su mejor época.


El Hotel Blanco, en sus buenos momentos.

En aquellos años también surgieron disputas con el vecino balneario de Soportilla por el uso de las aguas medicinales. Un dato curioso: ambos balnearios estaban comunicados por uno de los primeros puentes de hormigón armado que se construyeron.


Después llegó la Guerra Civil y el lugar fue utilizado por tropas alemanas e italianas como acuartelamiento. Una nota curiosa es que durante la II Guerra Mundial fue un destino  más o menos frecuente de soldados alemanes. De hecho uno de estos soldados está enterrado en el cercano pueblo de Sobrón Alto.

Con esto el balneario cerró sus puertas hasta 1950, momento en el que la Organización Sindical Española (Sindicato Vertical) se apropió de las instalaciones para utilizarlas como residencia de productores. Con la caída del franquismo el complejo pasó a manos de la Diputación de Álava que lo cerró definitivamente.

Desde entonces tanto el balneario como el hotel sufrieron décadas de abandono, y la peor parte se la llevó primero el balneario. En 2002 comenzó un plan para restaurar el balneario y volverlo a poner en funcionamiento, pero sucedió lo que tantas veces hemos contado en este blog: el proyecto no llegó a ninguna parte. Y en este caso además el proyecto fracasó después de haber derribado lo que quedaba del edificio original y haber construido el armazón del nuevo balneario.


 El balneario original...


... Y lo que podemos "disfrutar" hoy en día.

El Hotel Blanco no fue demolido. De hecho se ha ido conservando más o menos tal y como era hasta hace no demasiado. Su aguja del tejado estuvo en pie hasta hace unos años, y en el momento de nuestra visita (septiembre de 2014) el edificio estaba al menos reconocible aunque muy deteriorado.

Pero un año después, en noviembre de 2015 se declaró un incendio que ha terminado por arrasar lo que quedaba.

Y no acaba ahí la mala fortuna de Sobrón: Se abrío un museo del agua como punto de referencia en educación ambiental, y además se encuentra en un lugar de espectacular paisaje. Pero el museo a día de hoy está cerrado por falta de financiación.

¿Y el famoso puente blanco? Uno de los reclamos turísticos de la zona, que recientemente se ha usado para la práctica de puenting...


... Se lo ha llevado una riada el 31 de enero de 2015.


Definitivamente Sobrón no parece un lugar afortunado.


Después de este recorrido por la historia de Sobrón empezamos nuestra visita al Hotel Blanco.


Antes de entrar dimos una vuelta al edificio. Realmente se trata de un hotel bastante bonito, y es triste que se haya deteriorado tanto.







Realmente no pudimos explorar mucho del hotel ya que una buena parte se ha derrumbado, pero aun así pudimos ver alguna zona interesante. Antes de entrar vimos un modelo de zapatilla interesante:




En el interior la primera zona destacable que encontramos es la recepción. Incluso con los derrumbamientos todavía se puede adivinar cómo era el hotel en su momento de esplendor.










Muy pocos objetos quedan en el lugar...



La otra zona que se podía explorar era el salón grande de la planta baja. Probablemente se trata del comedor.







Y precisamente es en este salón donde se origió el fuego que ha terminado por destruir el edificio.



Después de concluir nuestra visita iniciamos la investigación del lugar, y es cuando nos enteramos de toda la historia que lo rodea. Tantos acontecimientos desafortunados han acabado con lo que  un día fue un excelente lugar de reposo.

6 de junio de 2016

Camané Park

En este reportaje exploramos una de las localizaciones más curiosas de la EQ16: un parque de atracciones.


Estos lugares siempre tienen algo muy especial. No es frecuente encontrarlos, y mucho menos en las condiciones en las que lo encontramos nosotros. El parque estuvo abierto al público muy poco tiempo (poco más de 3 meses), y desde el principio las cosas no fueron bien. Se abrió sin muchas de las atracciones que ofertaban, y de hecho la montaña rusa nunca llegó a funcionar. En poco tiempo las malas experiencias de los asistentes al parque y los problemas económicos provocaron su cierre definitivo, que se disfrazó como "trabajos de mantenimiento".

Las noticias que teníamos sobre esta localización eran bastante confusas. De hecho, al principio no sabíamos si podríamos explorar el lugar. Después de una previa decidimos que merecía la pena intentarlo, y al día siguiente nos dispusimos a entrar.

Antes de nada, al entrar en un parque de atraccione hay que comprar el ticket de entrada.




Con nuestra entrada, la primera zona que exploramos fue la de piscina y césped. Esta zona abierta era uno de los principales reclamos cuando abrió el parque, ya que algunas de las atracciones más grandes todavía no estaban en funcionamiento. En las explanadas también se instalaban castillos hinchables y un campo de paintball.



Después nos dirigimos hacia la Enterprise, una de las atracciones fuertes del parque. La vemos parada, pero en funcionamiento se levantaba hasta un ángulo de casi 90º. Y las cabinas no tienen cinturones de seguridad de ningún tipo...




La siguiente atracción que visitamos fue el Twister. Se trata de una versión algo más suave del Enterprise.



Después nos encaminamos hacia la Shuttle, la atracción más potente de parque cuando abrió. Al menos ésta sí que tiene arneses de seguridad.





Nos acercamos a la "estrella" del parque, que no es otra que la Montaña Rusa. Por desgracia, su historia no es nada agradable. Cuando abrió el parque la montaña rusa no estaba lista aunque se había anunciado que sí lo estaría. Después, con el parque en funcionamiento, se fue retrasando más y más su puesta en marcha pese a que el parque se anunciaba con una foto de una montaña rusa... que no era la suya. Utilizaban una imagen de una montaña rusa mucho más moderna, y al final lo que se prometía como una atracción último modelo resultó ser algo bastante pasado. Esto fue muy mal recibido por el público, que esperaba la atracción espectacular que se había prometido, y en vez de eso se encontraron con un modelo propio de los años 70. Y como broche de oro, parece ser que debido a los retrasos de la puesta en marcha y a la corta vida de este parque de atracciones la montaña rusa nunca llegó a funcionar.







 

Y de nuevo, medidas de seguridad "relajadas". Un cinturón de seguridad de dudosa utilidad, ¡y listo!

La última atracción que visitamos es la más potente de todo el parque: la Torre Radical. Aparte de ser un gran observatorio en ella se instaló una tirolina y también se podía practicar puenting desde ella. Sin duda esto era un gran reclamo ya que no es nada frecuente encontrar algo como el puenting en un parque de atracciones. Al menos esto sí que funcionó, pero tampoco estuvo libre de polémica.


Saltar desde esa altura tiene que ser toda una experiencia, y aún más si te sucede lo mismo que le pasó a un asistente al parque. Por aquel entonces ya eran evidentes los problemas financieros y el público estaba bastante harto del mal trabajo realizado por el personal del parque. Muestra de ello es que cuando esta persona pagó el ticket de puenting (nada barato y no incluído en la entrada al parque) al llegar arriba se encontró con que nadie estaba ahí para colocarle el arnés y las cuerdas. Después de esperar un rato, alguien apareció, y al pedir que le atendiesen la respuesta que obtuvo es que se pusiera el equipo él mismo. Ni que decir tiene que  saltar sin que un profesional garantice tu seguridad es básicamente un suicidio, pero deja bastante claro cuál era la situación del parque.

Y para terminar decidimos visitar el resto de instalaciones que no son atracciones, como las oficinas, los vestuarios, la cafetería... Primero nos dirigimos a las oficinas y la tienda de recuerdos, donde no queda mucho que nos cuente la historia del parque.






Los vestuarios, con taquillas para el público.


Los servicios y su cartel explicativo...


Y finalmente llegamos a la zona que sí que ha sido vandalizada: el puesto de primeros auxilios y la cafetería. Más que vandalismo lo que ha habido es saqueo, ya que aparentemente se han llevado todas las instalaciones.



Terminamos la visita evitando por los pelos a la policía y a la seguridad privada del lugar. Pocas veces hemos estado tan cerca de que nos pillen, y además por partida doble. Y cómo no, agradecer a todos los que nos acompañaron el haber estado allí porque pasamos una gran EQ16. ¡Muchos saludos para Dani, Sara Marc, Esther, Igor, Miki y Aban!