Psiquiátrico Barrow Gurney

El hospital psiquiátrico fue uno de los pioneros en implantar terapias como el electroshock. Contaba con numerosas instalaciones para los pacientes incluyendo lugares residenciales.

Frente de Somosierra

Nos acercamos a un paraje en el que se vivió una de las primeras batallas de la Guerra Civil.Recorremos el frente en busca de bunkers, trincheras y cualquier vestigio que pueda quedar.

Château Noisy

Este impresionante palacio construido por una familia noble francesa, yace hoy totalmente olvidado. Nadie recorre sus innumerables estancias ni sube por su impresionante escalinata.

Preventorio abandonado

Interminables pasillos y terrazas recorren este inmenso edificio donde antiguamente se suministraban tratamientos contra la tuberculosis a niños y adultos.

Valdegrulla

Valdegrulla es uno de los innumerables ejemplos de despoblación de nuestra península. Abandonado en 1997 dejá atras una interesante historia y un gran ejemplo de arquitectura popular.

6 de agosto de 2011

Belchite

Para esta entrada rescatamos unas fotografías que tomamos en 2006 durante unas vacaciones en las que visitamos Belchite el Viejo.

Belchite era uno de los pueblos más prósperos de la provincia de Zaragoza hasta que en 1937 se desarrollara la batalla de Belchite. El objetivo de la operación militar era la conquista de Zaragoza por el ejército Republicano ya que era el centro de comunicaciones del frente de Aragón.

El 24 de agosto de 1937 el General Pozas, al mando del recien creado Ejército Republicano del Este, lanza una ofensiva hacia ocho puntos estratégicos en dirección a Zaragoza. Parte del ejercito logra alcanzar Zaragoza pero sin exito, mientras las divisiones 11ª y 24ª se encuentran con una fuerte resistencia de los sublevados en Belchite.
Unos 7.000 soldados nacionales y civiles dirigidos por el comandante Alfonso Trallero, que tambien era el alcalde de Belchite, resistían fortificados en el pueblo.
El ejercito republicano lanzó la 24ª División contra Belchite. Los ataques de artilleria y aviación redujeron a escombros la mayor parte del pueblo, y se prolongaron hasta el 7 de septiembre. En ese tiempo los defensores fueron acorralados hasta la torre de la iglesia de San Martín. Aunque Belchite fue tomado por los republicanos, el objetivo principal de la campaña que era la toma de Zaragoza fracasó.

En 1938 llegó el contraataque nacional. Se encontró con una débil resistencia republicana, y además contaron con la ayuda de refuerzos maroquíes y el CTV (Corpo Truppe Volontari) italiano. Entre el 9 y el 11 de marzo el ejército franquista conquistó Belchite, Azuara, Almonacid y la Puebla de Albortón. En ese momento Belchite quedó definitivamente en manos del bando nacional.

En 1954 fué inaugurado el pueblo Nuevo de Belchite, conservándose el pueblo Viejo como propaganda del régimen Franquista. Para la construcción del pueblo nuevo se levantó un campo de concentración que llegaron a ocupar alrededor de un millar de presos republicanos. El pueblo Viejo se despobló definitivamente en 1964.



La entrada  principal al pueblo Viejo de Belchite se realizaba a traves de Arco de la Villa, que conecta con la Calle Mayor. Es el único arco de acceso que se conserva. Su construcción data del s.XVII, con un estilo barroco-mudéjar.
La puerta de entrada está compuesta por un arco de medio punto, y en la segunda planta se ubicaba una capilla a la Virgen cubierta por un cúpula sobre pechinas que se encontraba decorada con pinturas.



La fachada del arco que da a la calle Mayor.



Varias edificaciones tradicionales de la calle Mayor. La mayoria están en ruinas, ya que las construcciones de ladrillo y madera no han sido capaces de soportar las inclemencias del tiempo.


Detalle de un alero de madera labrada.






Siguiendo la Calle Mayor nos encontramos con la plaza Vieja, en la que encontramos una fuente y una cruz. Al fondo podemos ver la Torre del Reloj.




La conocida Torre del Reloj es en realidad parte de la iglesia de San Juan, de estilo mudéjar, construida alrededor del s.XVI. En el s.XVII la torre tenía un reloj público que marcaba el paso del tiempo a los habitantes de Belchite. Con posterioridad fue un Café-teatro. Hoy en día sólo queda la torre consolidada y un muro de la nave de la iglesia.



Prosiguiendo hacia el sur encontramos la Iglesia de San Martín de Tours, que era la parroquia principal de Belchite. De estilo gótico-mudéjar, data del s.XIV aunque ha sufrido modificaciones hasta finales del s.XIX

Está levantada sobre sillares de piedra, pero el resto de la construcción es de ladrillo ricamente decorado con yeserías en el interior. La torre de sección rectangular es coronada por una cubierta piramidal muy dañada durante las batallas.



La portada es una remodelación del s.XVII.










A la izquierda de la Iglesia de San Martín encontramos el convento de San Rafael del cual sólo se conserva la fachada y algunos muros de la nave de planta centralizada cuadrada de tres naves. Construido con machones de ladrillo y muros de mamposteria careada y cubierto por cúpulas sobre pechinas, de estilos barroco y neoclásico.

Fundado en 1781, fue escuela para los niños pobres.




Al sureste del pueblo encontramos estas viviendas, de las cuales sólo se conserva la fachada.



Estas ruinas parecen parte de una iglesia, pero no encontramos información al respecto.


Otra vivienda de estilo más sencillo.


La iglesia de San Agustín, fundada por los Agustinos Ermitaños, era la segunda iglesia más importante del pueblo. La orden permaneció en el convento hasta la desamortización de Mendizábal. Aunque la iglesia estuvo en uso hasta 1964, cuando el culto se trasladó únicamente a la iglesia de San Martín.
La iglesia de nave central es de estilo jesuíta de cuatro tramos, con crucero y ábside recto.



La portada, de muros de ladrillo sobre basamento de sillares de piedra.


Una de las cuatro capillas que componen la iglesia, con importante decoración en yeso y estuco.



La nave central.






La entrada a la torre de 32 metros de altura, en la que se han grabado espeluznantes psicofonías, de las que ofrecemos una muestra más adelante.



Restos de las escaleras de madera.


En la parte exterior de la torre se puede ver un obús que no explotó.



Belchite es famoso por las voces que se han grabado entre sus ruinas, y este video muestra algunas de las más espectaculares grabadas por Carlos Bogdanich.



Parte de la información sobre los monumentos que componen el casco historico ha sido obtenida en la página web del ayuntamiento de Belchite.

12 de julio de 2011

Búnkers en Madrid

Seguimos nuestro recorrido por los restos de la Guerra Civil en Madrid, y esta vez empezaremos por Los Molinos, un enclave de gran valor estratégico ya que controlaba el paso a través del Alto del León en la parte baja de las monañas.

En Los Molinos aún se conservan varios búnkers republicanos construidos para impedir el paso de las fuerzas nacionales desde el norte. Pudimos visitar dos de ellos, muy cerca de la población.






Desde  este búnker se podía controlar buena parte de la sierra, como pudimos comprobar.


En Los Molinos también hay un búnker que actualmente ha quedado dentro del recinto del sanatorio abandonado de La Marina.

Nuestro viaje continuó hacia el escenario de una de las batallas más sangrientas de la Guerra Civil: Brunete.

La batalla de Brunete tuvo lugar entre el 6 y el 25 de julio de 1937. El bando republicano atacó a las fuerzas nacionales para intentar reducir la presión sobre Madrid. El plan original del general Miaja era realizar un ataque envolvente sobre las fuerzas al mando del general franquista Yagüe, para así aislarlos. Junto a este ataque también habría otra ofensiva cerca de Aranjuez, pero finalmente ésta no se llevó a cabo.


El frente nacional en ese momento no era muy sólido, por lo que cuando empezó el ataque desde Valdemorillo en la noche del 5 al 6 de julio de 1937  los ejércitos republicanos avanzaron hasta 16 Km. en unas horas, y tomaron Brunete superando una fuerte resistencia. Al día siguiente el ejército republicano también tomó Villanueva de la Cañada, el día 8 Quijorna y finalmente el día 11 Villafranca del Castillo y Villanueva del Pardillo. Después de esta ofensiva, la divisíon a las órdenes de Enrique Líster se atrincheró en Brnete en vez de seguir el plan original de Miaja, que dirigía la batalla desde un caserón cerca de Torrelodones. De esta manera Boadilla del Monte no fue atacada. En la fotografía aparece Enrique Líster (centro) con sus soldados después de la batalla de Brunete.



La reacción de los nacionales no tardó en llegar. Trajeron refuerzos del norte, y la Legión Cóndor ofreció un importante apoyo aéreo. Cuando las fuerzas republicanas estaban muy cerca del puesto de mando del general nacional Varela en Boadilla del Monte,la resistencia nacional se hizo más fuerte. El día 12 comienza el contraataque nacional bajo un sol abrasador.

La superioridad aérea nacional (con ayuda del III Reich) contrubuyó en gran medida a que el bando ncional recuperase Brunete el día 24 e hiciera retroceder varios Km. a las fuerzas republicanas. Además la rapidez del contraataque cogió por sorpresa a varios grupos republicanos, provocando insubordinaciones. Tanto es así que la XIII Brigada Internacional se sublevó y fue detenida por la fuerza (usando armamento pesado) por la Guardia de Asalto en la carretera de la Coruña.

A pesar de estas sublevaciones el ejército republicano sigue defendiendo el terreno que habían conquistado al inicio de la batalla y sufren grandes pérdidas, pero no desplazan tropas desde Madrid para defender ciertas zonas que consideraban sin importancia.

El día 16 los nacionales habían acumulado una gran cantidad de refuezos y lanzaron la contraofensiva definitiva. Durante la semana del 19 al 26 de julio las fuerzas republicanas se fueron retirando bajo fuego enemigo. El 27 de julio termina la batalla, con el frente estabilizado y algunos pueblos tomados por el ejército republicano.

Para tan pequeña ganancia, la batalla se saldó con 37.000 muertos y heridos entre los dos bandos, aunque hay fuentes que elevan esta cifra hasta 50.000. La aviación republicana sufrió hasta 4 veces más perdidas que la franquista (recordemos que fueron ayudados por la Legión Cóndor). Además se dieron episodios muy trágicos, como cuando la artillería de ambos bandos disparaba sobre sus propios ejércitos debido a la descoordinación en el frente. A nivel general el impacto etratégico de la batalla fué mínimo, ya que no cambió para nada nigún frente, pero el coste en vidas fue enorme.

Después de conocer la historia del lugar, nos dirigimos a Brunete, donde pudimos visitar 3 posiciones defensivas nacionales.

La primera es un grupo de 3 búnkers en forma de cruz. a ambos lados de la carretera. Se encuentran en buen estado, aunque uno de ellos está algo más dañado.




 En uno de los búnkers la trampilla del centro no estaba tapada con escombros, y todavía se puede ver una de las bocas del túnel de acceso. La otra entrada del túnel está a unos 30 metros en la cuneta de la carretera, y es sorprendente que se haya conservado hasta ahora.



 La segunda posición que visitamos es un grupo de tres casamatas en uno de los accesos al pueblo. También están bien conservadas, aunque el interior de una de ellas está lleno de basura y escombros. Otra ha sido restaurada y el acceso es imposible.



La tercera posción se encuentra en unas tierras de cultivo cerca de una gasolinera. Dos de las casamatas están en la tierra, y la tercera en una finca particular. En esa zona encontramos un casquillo de bala de la época.



Antes de dejar Brunete paseamos por el casco urbano, y pudimos ver los impactos de bala en los muros de la iglesia, testimonio de los combates que allí se vivieron. De hecho el pueblo fue destruido en gran parte.



 La batalla de Brunete tuvo lugar en una zona más amplia que el propio pueblo, así que nos dirigimos a otro escenario: Navalagamella. Allí los combates también dejaron el pueblo arrasado, y fue reconstruido durante los años 40.

En Navalagamella hay varias posiciones defensivas nacionales, aunque nosotros sólo vistamos una de ellas que se encuentra junto a la iglesia. Son tres búnkers de forma irregular, y están peor conservados que los de Brunete debido al vandalismo.




 Lo más destacable de los búnkers es el espesor de los muros, algo que se puede ver mirando a través de las ventanas de tiro.


Desde esa posición también se pueden ver varios edificios en ruinas que fueron destruidos durante la guerra.



El último destino de nuestro viaje fue Fresnedillas de la Oliva, donde también hay varias posiciones y algunas de ellas se encuentran en parcelas privadas. La que nosotros visitamos se encuentra en un páramo de encinas y está bastante deteriorada. Las edificaciones son diferentes de las que encontramos en los anteriores destinos, ya que sobre todo esta posición se utilizó como puesto de control. Quedan varios edificios de forma semicilíndrica que parecen ser almacenes, restos de viviendas y también están los restos de un parapeto defensivo.



Y así terminamos nuestro recorrido por los restos de la Guerra Civil en Madrid. Sólo hemos visitado una pequeña parte de ellos, pero ha sido un viaje muy interesante con el que hemos aprendido algo de nuestra historia, aunque trágica.

Para leer la primera parte del reportaje en la sierra de Guadarrama, pincha aquí.
Si quieres leer nuestro reportaje sobre los búnkers del Frente de Somosierra, haz clic aquí.