Muchas veces se dice que en España cualquier sitio tiene siglos de
historia, y esta exploración lo demuestra. Nos dirigimos a un lugar que
en la actualidad está despoblado pero lleva a sus espaldas 5 siglos de
idas y venidas.
Sus
orígenes se remontan al S. XV. Las crónicas nos dicen que tenía una
casa principal de 2 plantas con oratorio y sacristía, además de las
viviendas para el servicio, casa de guardia, cuadras, corrales, hornos
de ladrillo y dos norias.
La hacienda pasó por múltiples manos a
finales del S. XVIII y principios del S. XIX debido a malas decisiones
financieras, una difícil situación política e incluso la
desamortización.
Ya en el S. XX sabemos que allá por 1913 se
probó en sus tierras, por entonces pertenecientes a los Señores de
Ramiba una novedad tecnológica: el moto arado Stock, de ingeniería
alemana. La máquina demostró que era capaz de arar 6 surcos tanto en
tierra suelta como terreno compactado. Con el paso del tiempo al final
el caserío quedó abandonado.
Y aquí empieza nuestra exploración. Primero accedemos a uno de los almacenes, atravesando muchos cardos y maleza.
Desde ahí nos dirigimos al edificio principal, que es el mejor conservado.
Y
en ese momento hay dos puertas, así que entramos por la primera y nos
encontramos con la capilla que ya aparece mencionada en los documentos
más antiguos,
La siguiente puerta nos lleva a la casa, donde el vandalismo ya ha hecho de las suyas.
Algo curioso que encontramos es este graffiti de antaño escondido tras una capa de yeso más moderna.
Para
el futuro se propuso convertir la zona en una urbanización que daría
cabida hasta a 39.000 personas con toda la retórica que envuelve a un
previsible pelotazo urbanístico así como convertirlo en una zona verde
para evitar el crecimiento de las zonas urbanas. Quien sabe qué acabará
pasando entre ambos planes opuestos...