Psiquiátrico Barrow Gurney

El hospital psiquiátrico fue uno de los pioneros en implantar terapias como el electroshock. Contaba con numerosas instalaciones para los pacientes incluyendo lugares residenciales.

Frente de Somosierra

Nos acercamos a un paraje en el que se vivió una de las primeras batallas de la Guerra Civil.Recorremos el frente en busca de bunkers, trincheras y cualquier vestigio que pueda quedar.

Château Noisy

Este impresionante palacio construido por una familia noble francesa, yace hoy totalmente olvidado. Nadie recorre sus innumerables estancias ni sube por su impresionante escalinata.

Preventorio abandonado

Interminables pasillos y terrazas recorren este inmenso edificio donde antiguamente se suministraban tratamientos contra la tuberculosis a niños y adultos.

Valdegrulla

Valdegrulla es uno de los innumerables ejemplos de despoblación de nuestra península. Abandonado en 1997 dejá atras una interesante historia y un gran ejemplo de arquitectura popular.

25 de junio de 2018

Central Nuclear de Moral de Sayago

Sólo el título de esta entrada ya sorprende. ¿Una central nuclear, ni más ni menos? Pues sí, es una de las centrales que quedaron inacabadas en la década de los 80 cuando se impuso la moratoria nuclear. En tierras zamoranas nos encontramos con esta curiosidad: la central nuclear de Moral de Sayago.



El proyecto comenzó en 1973, cuando se cedieron los terrenos a Iberduero. Por situar en el tiempo a esta central, ya pertenecería a una generación posterior a la de Santa María de Garoña, que obtuvo su autorización para la construcción en 1963 y comenzó a funcionar en 1970. Además de la central, las obras también incluirían una renovación total del pueblo de Moral de Sayago: una nueva casa consistorial, un pabellón deportivo, una ampliación del cementerio, un centro de higiene... La idea es que si el pueblo cedía terrenos a Iberduero tenía que haber una contrapartida. En cualquier caso, si al final el proyecto no salía adelante los terrenos volverían a ser del pueblo. Todo esto se acordó entre 1976 y 1978, y además se cedieron más terrenos para la central.

Pero con la llegada del PSOE al gobierno en 1982 empezó a verse la parte negativa del proyecto. Cada vez había más rechazo social hacia la energía nuclear, y el gobierno no lo pasó por alto. Además estaba el tema de la central nuclear de Lemóniz, donde se mezcló el ya de por sí polémico tema de lo nuclear con el terrorismo de ETA, y que precipitó la moratoria nuclear que paralizó la construcción de las centrales nuevas además de cancelar los proyectos de las centrales futuras en 1984.

 Lemóniz estaba prácticamente terminada (a la espera de cargar el combustible en el reactor) y Valdecaballeros estaba al 70%, fueron las centrales más avanzadas. En Moral de Sayago ya había numerosos edificios construidos, y hasta se había construido la vasija del reactor. Este enorme recipiente de acero fue hecho chatarra cuando se canceló el proyecto.

Para poner un poco en perspectiva el tamaño de la central y cuánta tierra se removió, basta esta foto de satélite:


Actualmente cuesta hacerse una idea de cuánto se construyó exactamente, porque todo fue desmantelado. El primer "edificio" que nos encontramos era bastante grande. En una parte queda la losa de hormigón del suelo, y otra parte parecía tener un suelo por encima.



Con las pocas pistas que quedan, puede que este edificio fuese una zona de servicios. Hay restos de lo que parecen lavabos o sanitarios.


También encontramos uno de los poquísimos restos de metal que hay en la zona. Lo malo es que tampoco nos dice mucho de lo que pudo ser,,,






Junto a este edificio estaba el aparcamiento. Todavía se ven las plazas de aparcamiento, y también hemos podido ver cómo ha crecido un árbol que plantaron en una rotonda en su día.




Subiendo una leve pendiente nos encontramos con lo que parecen los suelos de los edificios principales. Aparte de las enormes losas de hormigón y las cabezas de los tornillos que cortaron al desmantelar los edificios, no hay nada de lo que pudo ser la 2º central nuclear de Castilla y León.







Un poco más arriba están los bloques mejor conservados, que son los depósitos de agua y las casetas de bombeo. Auqnue no queda maquinaria, al menos todo esto se distingue bien. También encontramos un añadido moderno: un abrevadero para el ganado.




Por desgracia no hay mucho más que ver, pero el lugar no deja de ser interesante. Las centrales nucleares no son el abandono más frecuente, y aunque ésta llegó a estar mucho más avanzada de lo que puede parecer hoy en día su historia sigue siendo muy interesante.

21 de febrero de 2018

Palacio de la Vizcondesa

Escribir este post me ha hecho recordar uno de los mejores lugares que hemos visitado. No es el más grande ni el más imponente pero este palacete tenía un ambiente muy especial que te hacía disfrutar a cada paso. Recorreremos grandes estancias llenas antiguo mobiliario y recuerdos.

El abandono de esta casa se produjo como muchas otras veces tras el fallecimiento de sus propietarios. La casa pasó en herencia a sus herederos pero no quisieron quedarse con ella y fue vendida. A partir de ahí el abandono comenzó a hacer estragos en ella.


Comenzamos la visita por el sótano, donde entre muchos detalles se encontraba una siniestra maqueta del panteón familiar.




Continuamos avanzando por el sótano. Encontramos un bodega, las cocheras, despensas y salas llenas del mobiliario sobrante de la vivienda.








Subimos por las escaleras hasta la planta baja. La primera habitación que nos encontramos es la cocina. Por desgracia estaba totalmente oscura y apenas pude sacar fotografías.



De ahí pasamos a una galería acristalada y a una sala llena de libros.



La siguientes dos salas eran las más impresionantes: el salón comedor y un salón de música. Estas dos estancias estaban ricamente decoradas y contenían muebles de gran calidad.









 La sala de música:








En la planta baja también se encuentra una capilla.



Volvemos al distribuidor donde se encuentran las escaleras. Subimos a la primera planta.






En la primera planta se encuentran los dormitorios llenos de recuerdos de la vida que aconteció en ellos.













Continuamos subiendo hasta el desván.




Y con ello acabo nuestra vistita, salimos ya casi de noche después de haber disfrutado una tarde en este lugar.