Psiquiátrico Barrow Gurney

El hospital psiquiátrico fue uno de los pioneros en implantar terapias como el electroshock. Contaba con numerosas instalaciones para los pacientes incluyendo lugares residenciales.

Frente de Somosierra

Nos acercamos a un paraje en el que se vivió una de las primeras batallas de la Guerra Civil.Recorremos el frente en busca de bunkers, trincheras y cualquier vestigio que pueda quedar.

Château Noisy

Este impresionante palacio construido por una familia noble francesa, yace hoy totalmente olvidado. Nadie recorre sus innumerables estancias ni sube por su impresionante escalinata.

Preventorio abandonado

Interminables pasillos y terrazas recorren este inmenso edificio donde antiguamente se suministraban tratamientos contra la tuberculosis a niños y adultos.

Valdegrulla

Valdegrulla es uno de los innumerables ejemplos de despoblación de nuestra península. Abandonado en 1997 dejá atras una interesante historia y un gran ejemplo de arquitectura popular.

10 de noviembre de 2023

Chateau Harry (II)


Continuamos nuestra visita a este mágico lugar subiendo por unas estrechas escaleras de caracol.
Nada mas subir nos encontramos una habitación con las paredes de espejo y un aseo. El aseo se encontraba en una de las torres y tenia forma circular.




Seguimos por un pasillo y lo que nos encontramos no deja de sorprendernos.




 En una de las habitaciones nos encontramos una antigua máquina de rayos x.








Un poco más adelante están los dormitorios del castillo.



Y al fondo del ala se encuentra la clínica propiamente dicha. Se entra a través de una zona de recepción en la que aun había documentos de los enfermos. Había un archivo repleto de las fichas de los pacientes en las que detallaban su patología, tratamiento e incidencias en la clínica.







Justo en la habitación de enfrente encontramos un pequeño laboratorio que aun conservaba parte de su avituallamiento. Productos químicos, muestras de sangre y orina. Incluso plasma para transfusiones.








Lo ultimo que queda de ver de esta planta es una habitación y de ahí revertimos nuestro recorrido hasta encontrar las escaleras que dan acceso a la segunda planta.





La segunda planta es la buhardilla del castillo. Allí se encontraban las habitaciones de los internos.








Nos asomamos a las ventanas para ver el castillo desde sus tejados.



Y por ultimo encontramos una recargada escalera que da a lo más alto del castillo. Una encantadora habitación situada en lo alto de una de las torres.





Y desde allí comenzamos a descender para abandonar este precioso lugar del cual nos llevamos muy buenos recuerdos. Espero que algún día sea restaurado y podamos seguir disfrutando de su belleza.


17 de diciembre de 2019

Château Harry (I)

Hoy vamos a recorrer uno de los sitios que más me han gustado y más he disfrutado, el Château Harry.
Como es un sitio bastante grande lo voy a dividir en dos entradas: en la primera veremos la zona del palacio y en la siguiente la zona hospitalaria.

La construcción del castillo se remonta al siglo XV. En esta época se contruyó la estructura original aunque poco queda de ella. A finales del S. XIX y principios del XX se llevó a acabo una gran restauración cambiando el estilo del castillo a un gótico extravagante.
Desde su construcción fue vivienda de grandes nobles que disfrutaron de sus preciosas estancias.
Cuando la I Guerra Mundial estalló en Europa los nobles que regentaban el castillo acogieron a heridos y viudas para que se recuperaran y pudieran emprender una nueva vida.
A partir de los años 30 su función cambió y pasó a ser un sanatorio para disminuidos físicos y psiquicos. Debido a este nuevo uso nos encontramos con un laboratorio, máquinas de rayos x, habitaciones para los enfermos y mucho más... pero esto lo veremos en la próxima entrada.






Lo primero que nos llama la atención son los preciosos exteriores: unas fachadas impresionantes, completamente decoradas, con grandes ventanales, torres, escudos, balaustradas... todo lo que nos podemos imaginar de un castillo de cuento de hadas.

El entorno natural donde se asienta es precioso y además construyeron unos espectaculares jardines para rodearlo. Hoy en día estos jardines están en estado salvaje y cuesta acceder a ellos pero podemos imaginar lo bonitos que eran.






Accedemos al interior a través de una gran puerta, que por suerte se encontraba abierta.
Al acceder nos encontramos a nuestra derecha las cocinas y la izquiera un majestuoso pasillo que da acceso al palacio.

El castillo contaba con unas enormes cocinas, dotadas para alimentar al personal y enfermos. No obstante eran preciosas. Pese a ser una estancia en la que debería primar la utilidad no perdieron el encanto en el diseño.







La despensa estaba iluminadas por unos bonitos cristales emplomados.



De la cocina nacían unas escaleras hacia un oscuro sótano. En él se encontraba una caldera moderna y algún que otro cachivache almacenado. Aunque lo que parecían eran unas mazmorras por la puerta de madera con arco apuntado y las telas de araña.








Salimos de la zona de las cocinas y nos dirigimos hacia la zona señorial. La distribución de la planta baja se realiza a través de un pasillo iluminado por grandes ventanales.





En el centro del citado pasillo se encontraba una encantadora fuente.




La primera sala es un salón de variedades, dedicado al divertimento y al baile. Contaba con un pequeño palco en la zona superior que la verdad se apreciaba bastante tenebroso. Estuvimos buscando un buen rato como acceder a él hasta que nos dimos cuenta que se entraba a través de una trampilla en el techo en la sala de al lado, por lo que más bien seria una zona para colocar alguna decoración  mas que un palco propiamente dicho ya que el acceso era complicado.





Continuamos recorriendo los diversos salones con los que contaba la planta baja.







Todas las estancias tenían una gran chimenea, muy necesaria para contrarrestar el frio invierno.





Recorremos el ultimo tramo de pasillo y nos disponemos a subir a la primera planta. En la siguiente entrada os contaremos que és lo que nos encontramos.